Augusto Monterroso
12.11.09
El paraíso imperfecto
Augusto Monterroso
9.11.09
Bave circus
En el taller de danza áerea aprendo algunos elementos de arte circense
aunque juro que no tengo cuerpo de caracol :p
Philippe Desfretier, Nicolas Dufresne, Sylvain Kauffmann y Martin Laugero . Musique, Thomas Miquel.
2.11.09
"Tu blog está bonito pero quien sabe quienes te leen”.
27.10.09
El libro de las preguntas
¿Por qué el sombrero de la noche
vuela con tantos agujeros?
¿Qué dice la vieja ceniza
cuando camina junto al fuego?
¿Por qué lloran tanto las nubes
y cada vez son más alegres?
¿Para quién arden los pistilos
del sol en sombra del eclipse?
¿Cuántas abejas tiene el dia?
VIII
¿Qué cosa irrita a los volcanes
qué escupen fuego, frío y furia?
¿Por qué Cristóbal Colón
no pudo descubrir a España?
¿Cuántas preguntas tiene un gato?
¿Las lágrimas que no se lloran
esperan en pequeños lagos?
¿O serán ríos invisibles
que corren hacia la tristeza?
XII
¿Y a quién le sonríe el arroz
con infinitos dientes blancos?
¿Por qué en las épocas oscuras
se escribe com tinta invisible?
¿Por qué me pican las pulgas
y los sargentos literarios?
XIV
¿Y qué dijeron los rubíes
ante el jugo de las granadas?
¿Pero por qué no se convence
el Jueves de ir después del Viernes?
¿Quiénes gritaron de alegría
cuando nació el color azul?
¿Por qué se entristece la tierra
cuando aparecen las violetas?
XV
¿Pero es verdad que se prepara
la insurrección de los chalecos?
¿Por qué otra vez la primavera
ofrece sus vestidos verdes?
¿Por qué ríe la agricultura
del llanto pálido del cielo?
¿Cómo logró su libertad
la bicicleta abandonada?
XXII
Amor, amor, aquel y aquella
Si ya no son, ¿dónde se fueron?
Ayer, ayer dije a mis ojos
¿Cuándo volveremos a vernos?
¿Y cuando se muda el paisaje ?
¿Son tus manos o son tus guantes?
¿Cuando canta el azul del agua?
¿Cómo huele el rumor del cielo?
Pablo Neruda. 1974
Publicación póstuma
21.10.09
Larga distancia

No sé que sea mejor
Cada uno atendiendo sus llamadas locales.
13.10.09
7.9.09
En serio
"A mi lo bailado, nadie me lo quita"
31.8.09
Yo sí bailé thriller
Y ayer mis amigas y yo salimos con cara de zombies en la página oficial de Jackson en México
http://www.michaeljackson.com/mx/news/inolvidable-thriller-rompe-r%C3%A9cord-en-m%C3%A9xico
Updated
Y Sony music nos regaló cds por el derecho de la foto
Y alguien nos dijo que hay otra foto más en el periódico El universal, pero no la hemos encontrado asi que si la ven pls pásenme la liga :P
27.8.09
El ombligo enterrado
La gente de antes tenía una costumbre mucho muy arraigada con respecto a los recién nacidos: una vez que se les cortaba el cordón umbilical, se buscaba un lugar especial a la entrada de la casa o en la tierra de labor para ser enterrado. De esta manera, quien acababa de ser arrojado al mundo, como bien lo dijo alguna vez Sartre, por mucho que anduviera atravesando distancias no se olvidaría del territorio donde literalmente había echado raíces. Desde luego que no sólo el ombligo quedaba resguardado por la tierra que nos había visto nacer y que nos ofrecía sus brazos terribles y amorosos, sino las huellas de nuestros primeros pasos, los caminos que aprendimos a abrir y a recorrer para vislumbrar que más allá de todo esto estaba el horizonte. Digamos que era un tipo de arraigo necesario. Había de dónde agarrarse, como podría haber dicho Juan Rulfo, para que nuestra sombra no se desvaneciera en el aire y desapareciera confundida con los suspiros. El ombligo enterrado se convirtió en la causa poderosa de una melancolía que todos llevábamos a cuestas por donde fuera que anduviéramos. Nos hacía volver de diferentes maneras a la tierra y al polvo que mantenían bajo resguardo a las primeras cenizas. Los que se quedaban y nunca salían a probar otros destinos, o los que se atrevían y regresaban muertos, eran enterrados en el mismo sitio donde los esperaba su ombligo. Podríamos decir que se forjaba una identidad con el origen. O mejor dicho, la necesidad de construirse una identidad histórica a partir de ese hecho sencillo. Además de la historia nacional, era posible descubrir y hacer una historia local, algo más cercano, entrañablemente cercano, que nos diera la sensación de pertenecer por mérito propio a algo más grande y trascendente. Hay quienes creen que el misterio y la esencia del universo se pueden encontrar en una partícula cualquiera, en un grano de arena, en un puñado de tierra, en un ombligo enterrado, en la historia accidentada de una vida personal, o unas cuantas vidas. Claro que se requieren cualidades especiales para poder ver la totalidad del tiempo y el espacio, como en El Aleph, de Borges, a través de un punto y un instante concretos. Esa mirada sólo se puede conseguir con el cristal de la poesía, con su transparencia profunda y su capacidad para arrojar luz incluso en los agujeros más oscuros y profundos del alma humana. Hay cosas que el ser humano comparte esencialmente más allá del tiempo y las fronteras geográficas; o mejor dicho, a través del tiempo en la historia y los territorios sagrados. Podríamos hablar de origen y destino, las cuestiones que nos han acompañado desde que el asombro se hizo consciente y se convirtió en pregunta, en indagación, en búsqueda constante. Y todo lo que conlleva transitar por ese camino sembrado de dudas. Me parece que es una de las claves para tratar de entender esta condena, esta pasión endiablada por las letras, esta compulsión por convertir en lenguaje la realidad que tocamos y queremos explorar. Primero que todo fue el asombro, la sensación de maravilla y de horror que acompañaba a la observación. Antes de convertir el mundo en pensamiento, en conciencia lúcida, en comprensión racional, el hombre vivía de una manera intensa y profunda cada experiencia emotiva. Con el tiempo, emoción y pensamiento se unieron para iniciar un proceso inédito de construcción de cosmovisiones diversas. Pero estos dos elementos serían separados tajantemente para dejarnos con una dramática mutilación del espíritu. El hombre echa raíces en la tierra que lo ve nacer o donde decide instalarse para vivir y padecer la vida. A veces se queda allí para siempre y no hace sino conocer el mundo a través de su propia experiencia existencial. O suele ocurrir que se corta esas raíces y se echa a andar por el mundo como un aventurero compulsivo. Los hay que alargan los pasos y abren nuevos caminos para andar por el mundo con las raíces a cuestas. A dondequiera que vayan llevarán la tierra y el polvo de su origen, el aire y el fuego del lugar que se ha quedado con su ombligo. Y puede ser que los haya que no sienten bajo sus pies ningún tipo de raíces, y anden entonces en busca de una identidad que los ubique en el mundo. No faltan quienes han predicho que la identidad que nos espera a todos es la de tipo global. Vernos y sentirnos como ciudadanos del planeta, como el ombligo del mundo, sin más raigambre que la extraña sensación de vértigo. Es la condición humana. Y la literatura es la herramienta para explorarla y descubrirla, para aprehenderla y convertirla en lenguaje. No importa tanto si la literatura se hace cargo de alguna realidad local, tan pequeña y cerrada que parezca un círculo del infierno o un ojo de mar. Pienso en Comala, por supuesto, o en Macondo; o en esta Perla del Cupatitzio que es Uruapan con su río cantarín, su río que canta y llora lágrimas de hiel y de sangre. O que la circunstancia sea la metrópoli, o los caminos que unen a las metrópolis en redes inmensas donde el hombre se enfrenta a sí mismo a través de la enajenación absoluta. Y tampoco importa tanto si el escritor se instala en la cima de una montaña o en el fondo oscuro de una caverna para procesar la realidad y dejar que el lenguaje le otorgue nueva vida, o nueva muerte. De manera que la cuestión que abordamos no es tanto si la literatura ha de ser regional o universal. La literatura ha de ser esencialmente un medio para atravesar eso que llamamos naturaleza humana, privilegiando las zonas oscuras y profundas del alma, para convertirse luego en revelación o testimonio, en perplejidad y sacudimiento. Los temas en la literatura, por otro lado, son infinitos. Tienen que ver con el paso del hombre por el tiempo y todos esos modos de ver y vivir la vida, de construirla y deshacerla, de arrastrarla por los caminos nebulosos en busca siempre de un horizonte, por muy improbable que nos parezca, que constituyen la historia. La literatura es la ventana y el vehículo para observar y atravesar el tiempo en cualquier sentido y de cualquier manera, recorrer con mirada de asombro los espacios que son los mismos y son otros; conocer otras culturas, otras épocas, otras vidas, volvernos uno con la totalidad. De manera que tampoco aquí puede haber límites. Un tema pertinente para la literatura puede ser lo mismo la epopeya de todo un pueblo o un viaje espeluznante hacia el lado oscuro del espíritu humano. La única condición que podría pedirse es que en cualquiera de los casos la literatura toque y mueva, ilumine y subvierta, reorganice e invente, las realidades humanas que se convierten en su objeto de creación. El escritor se instala en su tiempo y desde allí observa y hace suyo el accidentado movimiento del mundo. No importa que se traslade a otra época de la historia para hacerla propia y recrearla o reinventarla a través del lenguaje. Es obvio que no puede escapar a la influencia de su tiempo. Desde luego que todo tiempo es la acumulación y la síntesis de todos los tiempos que han pasado, y construcción en proceso de los tiempos por venir. Es el gran privilegio de quien aprende a leer y a reescribir la realidad. Aunque eventualmente se convierta en un viajero del tiempo, en un caballero andante con su adarga y su lanza por delante, el escritor es un hijo de su época, aunque la niegue con sus palabras y esté mostrando siempre la necesidad de otra realidad. De manera que hay, digamos, un compromiso ineludible con su tiempo y con los tiempos que han pasado, así como los que se pueden crear desde ahora. El escritor escribe desde su época y, si su obra es buena, entonces habrá adquirido una voz poderosa para hablarle desde allí a otras épocas y mantener indefinidamente el diálogo. No sé si persista la costumbre de enterrar el ombligo de los niños al nacer para que echen raíces y tengan raigambre; para que en la vida sepan de dónde vienen aunque nunca estén seguros a dónde van. Lo del ombligo puede haberse convertido ya en una metáfora del pasado. Pero sabemos que las metáforas son una reelaboración estética de la realidad. Lo que importa, en todo caso, es que el hombre tenga siempre de dónde agarrarse para que no se convierta en sombra de sí mismo, que las raíces dejen de ser como las de las piedras y se vuelvan raíces del viento, raíces que nunca se olvidan de la tierra o el cemento de donde brotaron, aunque anden por el mundo a la caza de misterios que aclarar y que contar, o por lo menos que plantear o que plantar.
Ramón Guzmán Ramos
10.8.09
Al lugar donde fuiste feliz
donde fuiste feliz
como girase un perro ante la tumba de su dueño"
"Donde fuiste feliz alguna vez" Felix Grande
Sabina se ha equivocado u_u
29.7.09
Una plegaria
formando un círculo viscoso,
donde nos buscamos
con inutilidad presentida
me inclino y pido a Dios
por los amantes,
por los que han dejado de amar;
por los que se han quedado solos
y viven pegados a una ausencia;
por los que se hacen daño
y se separan sin saber la razón;
por los que no saben hablarse;
por los abandonados
por los engañados
y los que se presienten
solitarios para siempre.
Pido por los que llevan
los labios terriblemente ungidos
por la sal del fracaso
por los que no saben cuidar
la pequeña planta del amor naciente.
En la tarde marina,
bajo el cielo de las gaviotas
hago estas rogativas macilentas
Dos amantes se besan
y el mundo sigue y sigue,
crujen mis peticiones
y la vida se apunta
una nueva victoria.
Hugo Gutiérrez Vega
De una estación en Amorgós,1997
27.7.09
Una Fábrica de Arte
Uno de éstos espacios emblemáticos es la Nana. Hace mucho tiempo abandonado y por muchos desconocido, la Nana es un edificio de ladrillo rojo más próximo en lo arquitectónico a los viejos almacenes textiles del Soho neoyorkino que a un barrio postcolonial de la capital mexicana, en los años de auge de los tranvías albergó una subestación eléctrica donde llegaban éstos se cargaban de energía. (Su nave principal, dividida en varios niveles aún conserva restos vetustos de ésta maquinaria)
Con el paso de los años este recinto se convirtió nada más y nada menos que en la llamada "Catedral del Danzón" es decir, en el antiguo Salón México, incorporándose a la ciudad como uno de los lugares de mayor identidad y tradición en la danza. A él acudían danzoneros de todas las edades y se cuenta que las muchachas del barrio, que bailaban descalzas y debian cuidarse de colillas encendidas en la pista.
El salón México cerró sus puertas en los años sesenta y durante todo este tiempo permaneció abandonado, hasta que, bajo el amparo de una iniciativa civil -El Consorcio Internacional Arte y Escuela (ConArte)- y la Cámara de diputados de la Ciudad de México este edificio y enorme su pista de baile acaban de despertar.
Es increíble ver como un recinto que ha visto bailar a tantas generaciones de mexicanos y que resguarda tantas historias de época se vuelve a llenar de vida. Lo que vi no se parecía a una clase formal, salvo en el profesionalismo de los maestros.No había esa tensión en los niños que a veces se respira en las escuelas, ni un compromiso pactado, sólo movimiento y las ganas de jugar que lo llenaban todo, otra vez de energía.
9.7.09
Ser mercadóloga
Es- Aprender a sonreír mientras le dices al cliente que el mercado simplemente odia su maravilloso concepto de nuevo producto
- Aceptar que un estudio de mercado se vende carísimo y conformarte con la satisfacción de haber hecho el análisis
- Emocionarte como niña cuando ves un empaque que analizaste en el anaquel, o un comercial al aire, o probar ese nuevo sabor
- Pedir que no le cambien a la tv cuando están los comerciales
- Estar perfectamente acostumbrado al estúpido “Era para ayer”
- (Y gracias a eso, tener unas bonitas ojeras permanentes)
- Dejar de sorprenderse ante frases como “Un estudio de mercado es hacer encuestas ¿no?
- “Dejar de sorprenderte por la continuación “¿Y a poco no inventan los resultados?"
- Saber mucho de marcas y sin embargo tener, usar y consumir en casa shampoo F2A, Galletas IS3, y cigarros BL5, limpiador para pisos PX10
- Ser un consumidor exigente
- Escuchar frases como “Le dedicas más tiempo a tu trabajo que a mí”
- Reconocer que muchas veces es cierto
- Saber que una Umbrella no solo protege de la lluvia, también de la competencia
- Saber que una correlación parcial no quiere decir love affair
- Que una regresión no tiene que ver con el psicoanálisis
- Y que un mapa perceptual no es dibujar un croquis
- Escuchar del cliente “Mmm ¿Y no puedes hacer que se vean más bonitos los datos?"
- Entender una pelea como "una diferencia significativa"
- Poder hablar del mismo tema con un encuestador, con un actuario y con un ejecutivo. Y convencerlos a los tres.
- Hacer coraje cada vez que escuchas la frase “Nueve de cada ,diez lo recomiendan”
- Preguntar, preguntar y preguntar.Luego insistir, y profundizar.
- Aceptar que tu espejo favorito es el de la sala de Focus Group
- Reirte cada vez que ves una escuela ofrece “Lic. en Mercadotecnia en un año”
- Recordar a ese profesor que admirarás por siempre, por enseñarte que ir al súper puede ser tan divertido como ir a un parque de diversiones
- Decirle a tus amigos “Es que ve ese anuncio! ¿Qué le están haciendo a su marca?”
- Soportar su cara de “¿A quien le importa? friki”
- Aceptar que hay diseñadores, químicos, ingenieros y médicos que se creen mercadólogos y que pueden estar a cargo de una marca reconocida.
- Odiar perderte fiestas, funciones y eventos familiares por pasar madrugadas de análisis estadístico
- Y a pesar de todo lo anterior , amar tu trabajo.
15.6.09
1.6.09
A estas alturas
Si te elevas demasiado hacia el sol,
si vuelas demasiado bajo,
Este asunto del recorta y pega va de maravilla y me está llevando -literal- a alturas insospechadas. –capaz que es el inicio de la crisis de los meritos treinta - Ya no voy a estudiar periodismo, ni literatura, ni artes visuales, de hecho me encanta el marketing, ya no me enamoro desmedidamente, encontré otro modo de querer que está bien tal y como está y no sé hasta cuando y no me preocupa porque disfruto el vuelo.
Hace una semana tomé mi primer clase de danza aérea. No he olvidado como termina el mito, pero si me embeleso con el sol no importa :
“Probablemente Ícaro creía tocar el cielo cuando se hundía en el mar epónico”
(Mi prof)28.5.09
Muñequita recortable
Quebrarnos a voluntad y rearmarnos como mejor se pueda, quizá con menos piezas, pero con más espacio para incluir otras nuevas, ojalá más íntegros, con suerte más felices...
"¿Qué quiere decir esto? Nada, una taza de té.
17.5.09
Papel mojado
Hoy me despierto tosco y solitario
no tengo a nadie para dar mis quejas
nadie a quien echar mis culpas de quietud
sé que hoy me van a cerrar todas las puertas
y que no llegará cierta carta que espero
que habrá malas noticias en los diarios
que la que quiero no pensará en mí
y lo que es mucho peor
que pensarán en mi los coroneles
que el mundo será un oscuro
paquete de angustias que muchos otros
aquí o en cualquier parte
se sentirán también toscos y solos
que el cielo se derrumbará como un techo podrido
y hasta mi sombra se burlará de mis confianzas
menos mal
que me conozco
menos mal que mañana
o a más tardar pasado
sé que despertaré alegre y solidario
con mi culpita bien lavada y planchada
y no solo se me abrirán las puertas
sino tambien las ventanas y las vidas
y la carta que espero llegará
y la leeré seis o siete veces
y las malas noticias de los diarios
no alcanzarán a cubrir las buenas nuevas
y la que quiero
pensará en mi hasta conmoverse
y lo que es muchísimo mejor
los coroneles me echarán al olvido
y no solo yo muchos otros tambien
se sentirán solidarios y alegres
y a nadie le importará que el cielo se derrumbe
y más de uno dirá que ya era hora
y mi sombra empezará a mirarme con respeto
será buena tan buena la jornada
que desde ya mi soledad se espanta.
Mario Benedetti
29.4.09
Mensaje del Día Internacional de la Danza 2009
Este día esta dedicado a cada dios, guru y abuelo que nos haya enseñado e inspirado. A cada canción, impulso y momento que nos haya incitado a movernos. Está dedicado al pequeño niño que desea poder moverse como su ídolo, y a la madre que dice, ‘ya puedes’.
26.4.09
Wheat Field with crows
En el sueño de Kurosawa, Van Gogh es interpretado por Martin Scorserse, La música es el preludio No 15 en D mayor de Chopin, y el efecto especial del final es de George Lucas. Ahí nomás,
Prefiero mood impresionista que impresionada por las circunstancias en la ciudad de México.
25.4.09
Leyendo con cubreboca
Quería contar eso, pero en el camino abrí un cajón y me encontré este discurso en el que Vargas Llosa en el que explica de una manera perfecta como sería un mundo sin novela, y cómo y por que la literatura nos hace felices. Sigo deslumbrada así que les dejo un extracto del texto, para compartir el brillo en los ojos.
"Vivimos en una era de especialización debido al prodigioso desarrollo de la ciencia y la técnica, y a su fragmentación en innumerables avenidas y compartimentos. La especialización trae muchos beneficios, pues permite profundizar en la exploración y experimentación, que es fuente del progreso. Pero también va eliminando esos comunes denominadores de la cultura gracias a los cuales podemos coexistir, comunicarnos y sentirnos solidarios. Conduce al cuarteamiento del conjunto de seres humanos en guetos de especialistas a los que un lenguaje unos códigos y una información sectorizada confinan en aquel particularismo que impide en buena medida el sentido de pertenencia que mantiene unido al todo social.
Y nada defiende mejor contra la estupidez de los prejuicios, del racismo, de la xenofobia, del sectarismo religioso o político, de los nacionalismos excluyentes, como esta comprobación incesante que aparece siempre en la gran literatura: la igualdad esencial en todos los hombres.
Nada enseña mejor que las buenas novelas a ver, en las diferencias étnicas y culturales la riqueza del patrimonio humano y a valorarlas como una manifestación de su múltiple creatividad.
Leer es aprender qué y cómo somos en nuestra integridad humana, en presencia pública y en el secreto de nuestra conciencia. Este conocimiento solo se encuentra en la novela .Ni siquiera las otras ramas de las humanidades han podido preservar esta visión integradora y un discurso asequible al profano, pues han sucumbido también al mandato de la especialización.
Este sentimiento de pertenencia a la colectividad humana a través del tiempo y el espacio es el más alto logro de la cultura y nada contribuye tanto a renovarlo a cada generación como la literatura.
Toda buena literatura es un cuestionamiento radical del mundo en que vivimos. En ella alienta la predisposición sediciosa, insumisa, revoltosa, inconformista.
La literatura es un refugio para aquel al que sobra o falta algo para no ser infeliz.Salir a cabalgar con Rocinante, recorrer los mares en pos de la ballena blanca o convertirnos en insectos es una manera astuta de desagraviarnos de las imposiciones de esa vida injusta que nos obliga a ser siempre los mismos, cuando quisiéramos ser muchos.
La novela sólo apacigua momentáneamente esa insatisfacción vital pero en ese milagroso intervalo, en esa suspensión provisional de la vida, somos otros. Más intensos, más complejos, más ricos, más felices, más lúcidos. La literatura nos permite vivir en un mundo cuyas leyes transgreden las leyes inflexibles por las que transcurre la vida real, emancipados de la cárcel del espacio y del tiempo, en la impunidad para el exceso y dueños de una soberanía sin límites. ¿Cómo no quedar defraudados luego de leer La guerra y la paz, o En busca del tiempo perdido, al volver a este mundo de pequeñeces, de limitaciones y servidumbres, de fronteras y prohibiciones que nos acechan por doquier y que a cada paso corrompen nuestras ilusiones?
Es decir, la vida soñada es más bella, diversa, comprensible y perfecta que la real. Ésa es acaso, la mejor contribución de la literatura al progreso: recordarnos que el mundo está mal hecho y que podría estar mejor, más cerca de los que nuestra imaginación es capaz de inventar.
Una sociedad democrática y libre necesita ciudadanos responsables, críticos, independientes, difíciles de manipular en permanente movilización espiritual, conscientes de las necesidad de someter continuamente a examen el mundo para tratar de acercarlo a aquel en el que quisiéramos vivir.
La verdad es que el formidable desarrollo de los medios audiovisuales que de un lado nos han revolucionado las comunicaciones, y de otro monopoliza cada vez más el tiempo que dedicamos al ocio y a la diversión, arrebatándoselo a la lectura, permite concebir, como un posible escenario del futuro inmediato, una resignada humanidad de robots"
Desde luego es más que improbable que esta perspectiva se llegue jamás a concretar. Depende de nuestra visión y voluntad a que esta macabra utopía se realice o se eclipse. Si queremos evitar que se realice hay que actuar. Hay que leer (En la ciudad de México con cubreboca)
Cisneodette
"Recaigo en la conciencia de que soy idiota, de que cualquier cosa basta para alegrarme la cuadriculada vida, y entonces el recuerdo de lo que he amado y gozado se vuelve mi mejor cómplice" Julio Cortázar.



